lunes, 3 de agosto de 2015

Hacia una educación distinta.

Elaboraciones de Inclusión y Calidad educativa
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Nuestro Sistema educativo posee rasgos en su trayectoria curricular que en la realidad están como indisolubles pero que son diferentes.
a. División en niveles.
b. La gradualidad curricular.
c. La anualización de los cursos de aprendizajes.
d. El cursado de un bloque (cerrado) de materias anuales y su acreditación en término anual.
Son rasgos que de la trayectoria curricular que van juntos pero se trata de aspectos independientes cuya asociación produce determinadas consecuencias en la trayectoria curricular.
Una estructura modular más que de curso puede ser la solución al problema planteado.
“Proponemos un ejemplo que esperamos ayude a entender que lo que aparece junto, no necesariamente va junto, y que por ir junto, produce ciertos efectos: contra lo que suele considerarse, la gradualidad no produce per se la repitencia, Es la gradualidad combinada con la anualización lo que produce la repitencia. En la combinación gradualidad-anualización, no acreditar una etapa coloca a los sujetos en situación de re-hacerla, re- cursarla, repetirla. La repitencia no es en nuestro sistema un fenómeno fácilmente extirpable de su organización entre otras razones porque liga operativa y conceptualmente con la organización graduada y anualizada. Por un lado, puede comparar con la manera en que otros niveles del sistema resuelven la gradualidad. Así, advertirá que el nivel inicial también prevé secuencias de aprendizaje, pero no liga su adquisición a períodos fijos de tiempo, por lo cual la repitencia no surge como un requerimiento sistemático frente a los distintos ritmos en las adquisiciones.
Según tales trayectorias, el ingreso se produce en forma indeclinable a determinada edad, aunque pueda comenzar antes, y los itinerarios que recorren los sujetos a través del sistema educativo son homogéneos y lineales: el avance se produce a razón de un grado por año, estando pre-establecidas las transiciones entre niveles escolares y el tiempo teórico de duración de una cohorte escolar. Analizando las trayectorias de los sujetos, podemos reconocer itinerarios frecuentes o más probables, coincidentes con las trayectorias teóricas que establecen las estipulaciones de niveles, grados, años; pero reconocemos también “trayectorias no encauzadas”. Del mismo modo, advertirá que los currículos universitarios ordenan las adquisiciones posibles (no otra cosa son los requisitos de correlatividad), pero la cursada de las materias de distintas líneas de correlatividad no se ve interferida y la no aprobación de una materia no implica su repitencia, dado que las oportunidades para la acreditación son numerosas (lo que se expresa en los “turnos de examen” en los que se considera válida la cursada de una materia) y cursar no es un requisito para aprobar (por ello existen los exámenes libres). Con estas disposiciones, la educación inicial y la educación universitaria organizan trayectorias teóricas donde la repitencia no forma parte de lo previsto, porque gradualidad y anualización no están asociadas.
La segunda observación que puede ayudarle es la siguiente: numerosos países no incluyen la repitencia entre las trayectorias teóricas de sus estudiantes secundarios, porque no asocian gradualidad y anualización.” (Flavia Terigi, Los desafíos que plantean las trayectorias escolares.)

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