Elaboraciones de Inclusión y Calidad educativa
La persona no es algo ya hecho, como algo dado sino una posibilidad
de realización. Y esto se debe a su historicidad. Estas características
son importantes para la educación. Si no tenemos una capacidad de
realización a través del tiempo no podemos educarnos.
La historicidad del joven no es solo tener en cuenta su historia pasada sino, también, su proyección futura: su vocación.
I. El hombre ser-en-el-tiempo.
1. El hombre es un ser en marcha.
El hombre, por su cuerpo se inserta en el mundo y queda de hecho
aprisionado en las dos realidades: el espacio y el tiempo. A través de
esto tenemos conciencia de estar sumergido en un proceso de cambio.
El hombre es un "ser en devenir": está en marcha. Y como caminamos nos
convertimos en peregrinos. Esto es esencial en nuestro existir.
Ser-en-el-tiempo quiere decir intrínsecamente temporal, desplegándonos
entre un "antes" y un "después".
Este antes y este después no se
mide como el reloj, depende de cómo lo vivamos: inquietudes, objetivos,
anhelos, nuestros proyectos de vida, nuestro sentido de la vida.
Esta realidad nos hace personas en continua situación de decidir, de
autodeterminarnos. Somos seres-en-constante-decisión. Aún aunque no
queramos hacerlo lo estamos haciendo ya que esta es nuestra situación
existencial.
El hombre está siempre motivado desde el pasado que se
hace presente mediante el recuerdo y proyectado hacia un futuro cargado
de esperanzas.
2. El hombre, "ser-histórico".
El animal también es un ser-en-el-tiempo, pero no histórico. El ser
humano no sólo vive en el tiempo, sino que es histórico. Porque el
hombre tiene la capacidad de decisión: puede ir articulando sus opciones
libres a través del tiempo. Por eso tiene historia, personal y
comunitaria. Sólo el hombre es un ser-histórico, porque es libre. Puede
modificar su vida corpórea y espiritual, construyendo así su propia
existencia. El hombre puede anticipar su futuro, se puede proyectar en
la planificación.
Pero como el hombre es esencialmente comunitario
la historia la construye con otros. Parte de mi historia es parte de la
tuya, la hicimos y la vivimos juntos. Mi historia es un collage de
partes de historias compartidas que también son de otros.
Nuestra
historia es una historia-con-otro. La historia-con-otro forja la cultura
de un pueblo y nos vincula con el tú del pasado que me enriquece.
-
La enseñanza se basa en la historia-con-otro a través de nuestros
próceres, de personajes ejemplares pero también de aquellos que nos han
dejado sus investigaciones y descubrimientos para que los aprendamos.
Esto no se bebe solamente en Historia sino en toda ciencia donde alguien
dejo su legado a través de su historia.-
Decir que el hombre es
un ser histórico equivale a decir que realiza la propia existencia a
partir de un nivel cultural alcanzado por otras generaciones, en tensión
esencial hacia un futuro lleno de posibilidades.
Se denomina "el
círculo hermenéutico social" cuando: los hombres, como individuos y como
colectividad, recibimos tradiciones que, al asimilarlas, las vamos
interpretando para luego trasmitirlas a otros los cuales, a su vez las
hacen propias después de haberlas modificado a través de una relectura
vital. De este modo tenemos con nuestro tiempo relaciones de filiación y
de paternidad.
- Esto es clave en la escuela, se trasmite un
contenido heredado, el joven lo interpreta, lo asimila, lo adapta a su
realidad personal para proyectarlo en su futuro próximo: personal,
laboral o profesional. -
II.- Capacidad de realización
Por ser el hombre un ser histórico, determinado por su pasado, libre de
decisión presente puede construir su futuro, abriéndose la posibilidad
de autorrealización.
Dijimos que cada hombre es único y se va haciendo más único por su capacidad de realización.
El hombre posee su naturaleza, pero abierta continuamente a la
realización cada vez más plena. Cuando nace posee naturaleza humana, por
cierto, pero más que naturaleza, por así decir, posee historia. Su
naturaleza es como “el diario íntimo”, pero vacío que debe llenar sus
hojas cada día. Se presenta como una tarea, una llamada, una vocación.
Conclusión
Este es un concepto fundamental en una educación inclusiva, se educa en
los valores para la autorrealización de la persona que se forja a
través de su historia. Cuando se incluye un joven con alguna
discapacidad u otra limitación se hace para lograr esa plenitud en la
cual cada uno puede llegar a su manera y algunos con más o menos tiempo
(ser-en-el-tiempo), MI TIEMPO.
Cada alumno viene con un pasado que
hay que asumir, que debe APRENDER a asumir, guiándolo en las decisiones
presentes para una mejor proyección de realización en el futuro.
No
se aprende solamente contenidos conceptuales y procedimentales, sino que
también se aprende a aceptar su pasado, se aprende de las posibilidades
que le da la escuela en comunión con otros para proyectarse en el
futuro. La escuela corrige defectos de una historia personal pasada al
orientar el presente del joven y lo acompaña para que sepa caminar por
sí mismo en el futuro de su vida.